consumo de alcohol en la adolescencia

Escrito por medilar2018 29-05-2018 en alcogol. Comentarios (0)

Consumo de alcohol en la adolescencia

La ley establece una edad específica para poder comprar y/o consumir bebidas alcohólicas en casi todos los países en donde el consumo de alcohol ha sido legalizado. Esto se debe a que el consumo de bebidas alcohólicas en menores de edad tiene repercusiones en la salud y desarrollo de la persona. Los estudios revelan que el consumo de bebidas alcohólicas en menores de edad, los episodios recurrentes de consumo en la adolescencia y beber hasta embriagarse pueden afectar negativamente el desarrollo mental, los hábitos de estudio y el desarrollo de las habilidades necesarias para una correcta transición a la edad adulta.1 

Influencias

Los patrones de consumo de alcohol en menores de edad se deben a una variedad de factores: la familia, los amigos, los medios de comunicación, las normas culturales y la religión, así como las políticas gubernamentales. Por ejemplo, se ha comprobado que la promoción de bebidas alcohólicas en los medios publicitarios influye en la decisión que toman los adolescentes para beber, y existe evidencia que demuestra que esta publicidad aumenta las probabilidades de que los adolescentes y jóvenes comiencen a beber, o aumenten su consumo de alcohol.2 Las políticas gubernamentales pueden influir en estos patrones a través de diversas formas, inclusive mediante estrategias de fijación de precios, restringiendo el abastecimiento de bebidas alcohólicas y regulando de forma rigurosa la comercialización de bebidas alcohólicas.3

Cabe destacar el papel que juegan las familias en el consumo de bebidas alcohólicas en los menores de edad. La composición familiar y los niveles de ingreso y de violencia son algunas áreas asociadas al consumo de alcohol y uso de sustancias en menores de edad.4 

Daños en los jóvenes

Los jóvenes se encuentran en constante riesgo debido a ciertos patrones de consumo debido a varios factores. Fisiológicamente, se encuentran todavía experimentando cambios en su desarrollo. El cerebro del adolescente se encuentra en un alto nivel de desarrollo. Este desarrollo establece las bases para las habilidades de la persona en su vida adulta, tales como la planeación, la integración de información, la resolución de problemas, el discernimiento y el razonamiento.1 Estos importantes cambios que están sucediendo son la razón de que el cerebro del adolescente sea más vulnerable a los efectos nocivos del alcohol en comparación con un cerebro adulto.1

El alcohol y la educación

El alcohol perjudica las áreas del cerebro responsables del aprendizaje y la memoria, las habilidades verbales y la percepción visual-espacial. Por consiguiente, el consumo excesivo de alcohol afecta la creación de nuevos recuerdos, las habilidades de resolución de problemas, el pensamiento abstracto, la atención y la concentración. Los estudios sugieren que el consumo de alcohol en adolescentes afecta de forma negativa la función neurocognitiva, como la capacidad de estudiar y obtener buenos resultados en los exámenes.1,5 Debido a que la adolescencia es una etapa muy importante para el desarrollo cerebral, el consumo de alcohol puede tener efectos negativos a largo plazo en su vida adulta.3

El alcohol y el comportamiento

Los jóvenes corren el riesgo de desarrollar conductas perjudiciales debido al alcohol que incluyen beber en exceso, problemas en sus relaciones, accidentes viales y relaciones sexuales de alto riesgo que han sido referidas por ellos mismos.6 Estas conductas tienen sus propias consecuencias `para la salud y seguridad de los jóvenes, que incluyen daños al desarrollo cerebral, riesgo de lesiones y muerte y un mayor riesgo de participar en actos de violencia y de contraer enfermedades contagiosas.  

Recomendaciones a los padres

Los padres deben tener en cuenta lo siguiente:

  • Mantenga y fomente una relación franca y de apertura con su hijo. Esto aumenta las posibilidades de que su hijo le hable sobre sus anhelos e inquietudes. 
  • Hable con su hijo sobre los riesgos del consumo de bebidas alcohólicas; 
  • Hágalo de forma positiva y amena; 
  • Establezca reglas claras en cuanto a la edad en la que se le permitirá beber (por ejemplo, la edad reglamentaria en su estado). Hable de estas cosas antes de que llegue a la adolescencia.

El abuso de alcohol

Aunque la venta de bebidas alcohólicas está penada por la ley, las estadísticas demuestran el consumo de alcohol está en aumento entre los adolescentes, y la cifras pueden alarmar. Los médicos que atienden a adolescentes en las guardias de los hospitales y sanatorios hablan de adolescentes que llegan apenas respirando, con apenas conciencia y muchas veces no recuerdan ni cómo llegaron hasta el lugar. Explícale a tu hijo que si alguien le ofrece alguna bebida alcohólica la rechace, porque todos beban, no debe hacer los mismo.



Adolescentes, previas y alcohol (notas del diario LaNacion)

5 de enero de 2018  

Es una verdad conocida que el abuso de bebidas alcohólicas origina un estado de intoxicación aguda o embriaguez. Cuando se convierte en hábito esa conducta, adquiere la condición de enfermedad, que tiende a ser crónica por lo común, originada en una dependencia del alcohol y una patología que afecta al aparato digestivo -en especial, al hígado y al sistema nervioso. Cuando la embriaguez se va agudizando, se reduce la capacidad de ejercer control sobre la propia conducta y disminuye el sentido moral. En casos extremos puede llevar a estados de coma que concluyan en la muerte del alcoholizado.

La posibilidad de caer en el hábito vicioso del alcoholismo y sus consecuencias no depende solamente del comportamiento individual. Los adolescentes llegan, en su mayoría, por la influencia social de sus compañeros que, según se viene observando, se preparan con regularidad para la experiencia de "fiestas", con un ordenamiento de pasos que arrancan de una reunión "previa" donde la ingestión de bebidas alcohólicas constituye una "preparación" para llegar en estado eufórico al boliche bailable o a la casa donde se ha planeado la reunión central.

No se trata de episodios aislados, sino frecuentes y hasta regulares en los últimos años, en que los padres dejan el campo liberado para sus hijos, aunque prevean lo que va a ocurrir. "Cada vez se toma más y más seguido", según lo ha relatado una joven de 17 años, ya que se instala una competencia que reclama un ganador en el menor tiempo posible. De manera que la actividad "previa" se convierte en "final" para algunos.

Patético resulta el relato de una madre que acompañó a su hija hasta un "boliche": "Cuando dejo a mi hija en la puerta veo a chicos y chicas vomitando en la calle, haciendo sus necesidades y tomando vodka por el pico... Veo a muchos en mal estado o que se tiran al piso mareados...". En verdad, cuesta admitir que no exista el necesario ejercicio de una autoridad oportuna y concreta de los padres que, a sabiendas, dejan hacer, como si sus obligaciones paternales caducaran al ingresar los hijos en ciertos estadios de la adolescencia.

Una realidad tan ingrata como la descripta reclama sin demora adecuado tratamiento por parte de las familias, además de atención y control médico. Es penoso pensar en adolescentes y jóvenes que desde los verdes años corren el riesgo de caer en el vicio del alcoholismo, que afectará tempranamente la vida familiar, la convivencia social, el estudio, el rendimiento en el trabajo y en la actividad deportiva. Es por ello importante llevar adelante en las escuelas y universidades una campaña en la cual, capacitados profesionales informen y hagan comprender el peligroso juego al que se lanzan quienes se inician con el aparente pasatiempo de una embriaguez temprana que conduce a un deterioro físico, mental y moral. En este sentido es obvio, aunque necesario, pedir a los padres el cuidado firme de la conducta de los hijos, por su salud y su futuro.


UPD

La madrugada previa a comenzar la primera jornada del último año de cursada en las escuelas secundarias, adolescentes de distintos establecimientos se reúnen en casas o salones de fiesta y pasan la noche sin dormir hasta llegar a clases. También conocido como UPD, el Último Primer Día se hizo tendencia entre los jóvenes, quienes festejan el fin de la etapa escolar antes de pasar a la “adultez”, y a su vez genera preocupación en padres, funcionarios y profesores. Al respecto, la psicóloga Analía Emmerich sostuvo que “la idea es entender, no caer solamente en la crítica”, y habló de “un fenómeno social, moderno, en auge” que cuadra con el concepto de “ritual”, entendido como “un conjunto de acciones que simbólicamente marcan algo”. “Ellos cumplen con esta definición: cantan, bailan, tiran espuma, pirotecnia, tienen sus banderas y un atuendo especial que preparan”, explicó en diálogo con Martín Strilinskypor “Me levanté cruzado”


(nota del diario "el eco" de tandil)

Los estudiantes llevan disfraces o remeras alusivas, banderas que identifican al curso, bombos u otros elementos de percusión y pirotecnia, como bengalas de colores. Aquí el encuentro comenzó la noche del domingo, previo al comienzo de clases, ya que los alumnos se propusieron pasar la noche juntos, sin dormir, y terminar en la puerta e incluso en el patio de las instituciones.

El problema con este festejo no es la falta de sueño de los chicos, sino el excesivo consumo de alcohol por parte de los adolescentes, por ende, el estado de ebriedad con que se presentan a la escuela.

Los datos son cada vez más alarmantes. El Defensor del Pueblo adjunto de la Provincia, Walter Martello, que además está a cargo del Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos de la Defensoría, remarcó que el último estudio de la Sedronar ha detectado que “aumentó el consumo de sustancias ilícitas y abuso de alcohol en la población de entre 12 y 17 años: de los niños y adolescentes que consumieron alcohol en el último mes, uno de cada dos lo hizo de forma abusiva”. Esto representa 82.453 niños y adolescentes. Por este motivo, propuso llevar adelante una campaña de prevención en conjunto con los 135 municipios bonaerenses con distintos ministerios nacionales y de la Provincia para que haya más controles y prevención.

Desde esta localidad, el inspector jefe distrital Rodolfo Badín, aseguró que en las escuelas estatales “por suerte” no existe esta problemática.

El testimonio

“Nos juntamos todos los que vamos a sexto año, de Economía y Naturales”, contó la alumna de uno de los colegios privados de esta ciudad.

Alrededor de las 23.30 del domingo, toda esa agrupación, todos los egresados, empezaron a llegar a lo del compañero que ofreció su casa como punto de encuentro con el objetivo de hacer “la previa” para ir al otro día al colegio.

“Desayunamos ahí y a la hora de entrar clases fuimos todos juntos caminando. Hay alcohol, o sea que la mayoría, van borrachos”, dejó deslizar la estudiante.

Como la idea también fue hacer ruido a la entrada de la institución, llevaron bengalas y también espuma.
No todos participaron, ya que hay algunos chicos a los que sus padres no les permitieron asistir, porque no les parecen que esté bien. “En mi agrupación hay un par que, como alguno de sus padres trabaja en el colegio, los dejaron ir a partir de las tres de la mañana como para que duerman un rato y no sin dormir la noche entera”.

Dicho por la misma alumna, a las autoridades no les cayó nada bien ni les pareció simpática la modalidad adoptada, sin embargo sostuvo: “Ellos no pueden hacer nada, aunque si tirábamos espuma adentro nos suspendían”. En el caso de detección de estado de ebriedad en alguno de los chicos, la medida es llamar a los padres para que lo retiren del establecimiento.

Entonces, estos futuros egresados, con sus máscaras, buzos especiales que los identifican, ruido y sin dormir encararon su último primer día de escuela del resto de sus vidas.

Si bien la primera clase del año se terminó dictando igual, para los profesores fue una verdadera lucha y búsqueda constante de paciencia y atención, porque los estudiantes fueron decididos a no hacer caso. “Dieron la clase como pudieron, porque sabían que no teníamos ganas de hacer nada”.

Las posturas de los padres respecto del tema resultaron tan variables como la cantidad de alumnos en un aula. Algunos entienden las ganas de celebrar, otros son rotundos y no permiten que su hijo participe, hay quienes no están de acuerdo, pero aceptan para que el chico no quede afuera y pueda compartir con sus compañeros.

Todos coinciden en la preocupación por el consumo de bebidas alcohólicas que pueda darse, aunque muchos confían en que su hijo o hija “no toma”. Asimismo, la mayoría descarta que pueda llegar a haber utilización de drogas de cualquier tipo.

Campaña de prevención

La iniciativa del Defensor del Pueblo adjunto de la Provincia, Walter Martello, es con el objetivo de que se pueda empezar a definir una estrategia conjunta de los 135 municipios bonaerenses con ministerios nacionales y provinciales para trabajar en pos de aumentar los controles y prevención, ya que el crecimiento del consumo de alcohol, cocaína y éxtasis por parte de niños y adolescentes es alarmante.

De esta manera, propuso comenzar a desarrollar una estrategia para acelerar campañas de control, prevención y concientización con respecto del “Ultimo Primer Día”. 

Martello destacó que otros indicadores preocupantes apuntan a que en la Argentina “hay 2.299.598 nuevos consumidores de alcohol en el último año, de los cuales 319.994 son preadolescentes y adolescentes. A su vez, en comparación a 2010, se triplicó la presencia de cocaína entre los jóvenes de esta franja etaria. Y el consumo de éxtasis en niños y adolescentes aumentó un 200 por ciento”.

“Por lo que estuvimos analizando, existe una desarticulación entre los distintos niveles del Estado para abordar este flagelo. En los últimos años se registraron distintos tipos de incidentes durante la celebración del Ultimo Primer Día, lo que exige que haya una presencia activa del Estado en todos sus niveles dado que está en juego, principalmente, la salud de miles de jóvenes y adolescentes”, apuntó Martello.

El defensor adjunto consideró que “existen iniciativas en municipios que establecieron programas especiales por el Ultimo Primer Día, pero necesitamos un abordaje integral que nos sirva para prevenir las adicciones en la población juvenil y para dar un mensaje de que las drogas y el alcohol nada tienen que ver con la diversión”.


https://www.youtube.com/watch?v=1Tl215nBmj0 adolescentes Argentinos y el consumo del alcohol- tv publica

https://www.youtube.com/watch?v=ReVITOml4Ks previas adolescentes- CQC

https://www.youtube.com/watch?v=7PU1QsLj3EQ UPD

https://www.youtube.com/watch?v=tWErosDt8WM UPD- telefe